martes, 9 de octubre de 2018

**EL RELOJ DE LA VIDA**





                                                                                 

*EL RELOJ DE LA VIDA*
                    *
Se va la juventud…
Como del fruto  la grana,
Como del eco
Su voz de melodía,
Como el agua…
Que corre allá en la ría,
Y el pajarillo
Se quiebra entre una rama.
                  ***
Ese reloj que late
Quedamente,
Amasijo de herraje
Entretejido.
Somos presos de él
Constantemente.
Pasa las horas en gemido.
Llevándonos con él
Hasta la muerte,
Como la juventud,
Nos deja en el olvido.    
                    ***
Autora: Marina Pastor Diez

9 comentarios:

  1. Y qué difícil es aceptarlo...
    Un poema hermoso y certero.

    Besos.

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  2. Hola amiga Marina, estoy de vuelta en los blogs me alegra encontrarte y volver a leer tu hermosa poesía, así es la vida el tiempo corre muy deprisa y quedamos presa de los años. Un gran saludo feliz martes.

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  3. Marina, tu poema tiene el mismo ritmo, pausado y constante, del reloj de la vida...Qué bien lo dices y qué razón tienes...Menos mal que la poesía acuna el alma y nos conforma con su belleza,amiga...Un placer leerte de nuevo.
    Mi felicitación y mi abrazo.

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  4. Reflexivo, bonito y certero poema.
    Muy grato leerte.
    Un beso grande.

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  5. Muy cierto Marina y que triste es aceptar que no se detiene y que con las horas se va todo........Saludos amiga. Hoy como siempre ando nostálgica

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  6. La juventud nos deja y el reloj apremia.
    Besos.

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  7. De cuando viví con mis abuelos en Noia, 1956, tenía 8 años, había una canción que venía a decir algo así: "Que mi abuelo tenía un reloj... que un día se paró y con él mi abuelito se murió..."

    Mucho tiempo ha pasado desde entonces, sin duda, y hoy reconozco que el tiempo no tiene para mí ese valor "negativo" que se le atribuye a su "pasar".

    Puede que pase, como pasan las hojas del calendario de la cocina, ¿pero en qué debería de afectarme ello? Cierto que "antes", de niño, corría tras un haro metálico y una horquilla por aquellas viejas calles entrañables... Hoy siguen ahí, y cuando las visito, siento la misma calidez de entonces...

    Y en cuanto a ese concepto, "realidad", de que su paso nos acerca a no sé qué, ¡ni preocupar!

    Igual que Machado:

    "Y cuando llegue el día del último viaje,
    y esté al partir la nave que nunca ha de tornar,
    me encontraréis a bordo ligero de equipaje,
    casi desnudo, como los hijos de la mar.

    Abrazos Marina.

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  8. Hola amiga Marina, una magnifica reflexión y poema. El amor es lo único que trasciende tiempo y espacio, y siempre estarán unido gracias ase amor.
    Un cálido abrazo.

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  9. Marina, paso a saludarte y deleitarme en tu versar,
    en te caso impregnados de tiempos pasados, que por
    cierto, el tiempo no pasa. Pasamos nosotros por el tiempo.

    No temor a este viaje,
    llevemos el alma limpia
    como único equipaje,
    y veremos nos columpia
    el más hermoso paisaje.

    Abrazo. Sigo viendo amaneceres.

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